Diciembre 09, 2018

Vuelve como tendencia la elegante novia de pollera

El costo de una parada de novia de chola se cotiza desde los 2.800 bolivianos. Las diseñadoras se esmeran cada vez más porque la demanda ha aumentado. Incluso señoritas que usan pantalones y vestidos, eligen unas pollleras.


Jueves 30 de Marzo de 2017, 2:45pm


La Paz, 30 de marzo (Soledad Mena, Urgentebo).- Resurge la tendencia de la vestimenta de novias para la chola paceña. En las galerías de diseños de La Paz y El Alto, cada vez más maniquís lucen la manta, la pollera, el corsé y velo o sombrero, para vestir en el matrimonio.

Historiadores, antropólogos y diseñadoras coinciden en que la mujer de pollera se encuentra en auge y en todos los campos.

“Dicen que vestir de pollera da más estatus, esto se está dando a nivel político, se están trasformando para acceder a puestos políticos”, precisa Milton Eyzaguirre. 

Para la diseñadora y promotora, Rosario Aguilar, la ropa de mujer de pollera vuelve a resurgir; incluso mujeres que usan pantalones en el día a día se inclinan por ser una novia de pollera. Hay casos donde las señoritas luego de usar el vestido de novia, se ponen una “parada de pollera”.

“Las señoritas están optando por casarse como cholitas, las diseñadoras están implementando la ropa de novia de cholita”, destacó.

La oferta crece en las galerías y tiendas de confecciones instaladas en la plaza Libertad de la zona 16 de Julio, avenida Bautista y Cementerio. Hay  maniquís que lucen la ropa de novia de chola, que lucen, además, encajes o finos bordados.

El traje de la novia de pollera consta de un zapato plano calado, talón cerrado o unas botas; la pollera lleva bordados de perlas en las puntas; corsé o blusa con encajes y bolados; una manta transparente de encaje con bordados de perla. Y ya la novia definirá si usará un sombrero blanco o gris o, más bien, un velo.

“Vienen señoritas y cholitas a hacer el pedido, el año pasado hemos tenido muchos”, cuenta Zulma Quispe de diseños Pequeña Wara.

La diseñadora destacó que a veces las novias de pollera prefieren el sombrero de color plomo, los centros y la blusa de color rojo, para combinar. Una vestimenta de novia de chola compuesta de manta y pollera se puede conseguir desde los 1.600 bolivianos, dependiendo del tipo de tela. Un traje entero llega a costar entre 2.800 y 4.000 bolivianos. 

La mujer de pollera enaltece su belleza con las joyas: el prendedor y los aretes son piezas fundamentales, es lo más caro, están valuados sobre los 20 mil bolivianos.  

 La tendencia va remontando. La diseñadora Graciela Duran de Centro de Modas Anabel mostró trajes de novia en el desfile de moda “Mujer alteña con Identidad”.

Vienen señoritas y cholitas  a hacer el pedido. El año pasado tuvimos muchos pedidos, nosotros ofrecemos manta
y pollera para novias. Si quieren todo completo les hacemos el contacto”, dice Zulma Quispe.

 

A inicios del siglo XX, la chola mostraba su podería en las fiestas de boda

A principios de siglo XX, las mujeres del área urbana y rural de La Paz mostraban su poder económico con las vestimentas que usaban al momentro de contraer las nupcias.

El antropólogo Milton Eyzaguirre relató que desde la década de los 30 hasta los 50, en Bolivia se vivía el auge de la chola paceña, que se marcaba notoriamente con la vestimenta que lucían en los contextos locales. Las cholas paceñas eran más activas, porque tenían mucho poder económico.

“Las cholas paceñas ocuparon espacios locales importantes, tenían mucho poder económico”, relató Eyzaguirre del Museo Etnográfico y Folclore.

Las mujeres de pollera del área urbana pertenecían al grupo denominado de élite, demostraban su poder económico luciendo sus prendas más finas.

 “Las mujeres de pollera no podía casarse con una ropa ‘pobre’, tenían que casarse con varios atuendos,  en los días de la fiesta debía mostrar su estatus. También tenía que manifestar otras dotes de poder, usando mantas de vicuña y trajes finos.

Las indumentarias estaban hechas de telas importadas del extranjero, pero se bordaban localmente por el estilo diseño que debían lucir. Marcaban diferencia con el tamaño de los doblados pequeños para realzar las caderas de las cholas.

Las mujeres de pollera ocupaban una posición social importante. Por ejemplo en el ámbito de la educación, se formaban en colegios particulares. 

“Hay que despejar la visión de que estas personas eran pobres y marginadas de la sociedad, más bien integraban los estratos sociales más elevados en La Paz, Chuquisaca, Oruro y Cochabamba, adquirieron este valor”, remarcó el antropólogo.

Las mujeres de pollera del área del rural igualmente demostraban su poder mostrando sus vestimentas de bayeta, hechas con la mejor lana de cordero. Las mujeres  tenían que casarse mostrando la cantidad de polleras y aguayos tejidos de lanas finas.

Esta forma de contraer matrimonio comienza a decaer abruptamente en la década de los 50, cuando todo lo indígena se volvió campesino. Desde entonces, tuvieron que pasar más de 50 años para que resurja de nuevo la pollera de la chola.