Junio 17, 2018

Migrantes vienen por dinero para subsistir por meses

Andrés Santos, responsable del Albergue Transitorio del Gobierno Municipal de La Paz,  informó que realizaron un diagnostico situacional. Se trasladaron hasta las comunidades de Chayanta, Chuquiota, Llallagua y Uncía para conocer la realidad de los comunarios.


Martes 12 de Diciembre de 2017, 7:00pm


 

La Paz, 12 de diciembre (urgentebo.com).- Los  hijos están estudiando, no me alcanza el dinero. No nos beneficia la tierra, tampoco puede vender los terrenos, hay helada y no hay agua. Solo vengo dos semanas a La Paz, me gano de 200 a 300 bolivianos para mis hijos y vuelvo a mi región. Tengo siete hijos, se gana dinero vendiendo pastillas, bailando y tocando charango y zampoña. Llegué con cinco hijos,  voy a volver a  traer a los demás tres que están allá. La gente a veces nos mira con mal carácter”, relata Santiago Acero, migrante del norte de Potosí que llegó a la sede de gobierno para abastecerse de ropa y recaudar dinero.

La época de navidad y las vacaciones escolares de julio son importantes para los migrantes del  norte de Potosí (la región más pobre del país), pues es cuando dirigen a la ciudad de La Paz para generar recursos económicos, proveerse de ropa, alimentos y juguetes.

Los comunarios cuentan que en sus regiones  permanecen en la pobreza, pues nada ha mejorado.  “Vengo del campo, más allá de Llallagua, de Callupacha, producimos papa y maíz, pero no mucho, solo es para nuestro consumo, enimos para vender pastillas y tener dinero”, cuenta Irene Huanca. 

El albergue transitorio de la Terminal Central de Buses de La Paz acoge a migrantes de tres departamentos, un 85 por ciento son migrantes del norte de Potosí, el resto son de Chuquisaca, Oruro y el sector de los Yungas.

El albergue funciona desde hace siete años, tiene la capacidad de acoger a 150 personas, pero hubo ocasiones en que colapsó, por ejemplo el 2015 (cuando se pagó el doble aguinaldo) llegaron más de 1000 migrantes que se cobijaron alrededor del albergue.  

Andrés Santos, responsable del Albergue Transitorio del Gobierno Municipal de La Paz,  informó que realizaron un diagnostico situacional. Se trasladaron hasta las comunidades de Chayanta, Chuquiota, Llallagua y Uncía para conocer la realidad de los comunarios.

“Hemos viajado hasta sus comunidades, hemos hablado con sus autoridades. Queríamos saber cuál es el motivo por que vienen a la ciudad de La Paz, teníamos varias dudas incluso hemos puesto en cuestionamiento de la permanencia del albergue”, apuntó Santos. 

 Los datos dan cuenta que en los municipios ubicados en el norte de Potosí no cuentan con centros de salud, servicios básicos, energía eléctrica, menos alcantarillado y sus tierras se cansaron de producir.  No tienen conocimiento del uso y mejoramiento del suelo, sus prácticas son ancestrales e insuficientes. La pobreza es tal que en septiembre reciente una niña de 13 años, llamada Florencia, murió por desnutrición y fue enterrada en un cementerio clandestino.

“No tienen respuesta de sus  autoridades, sus comunidades son  muy lejanas,  por ejemplo  lleva una hora a pie para llegar hasta las comunidades”, explicó el responsable.

La mayoría de las personas que migran a La Paz son mujeres, niños y ancianos y una minoría son varones que  trabajan como albañiles, las personas mayores vienen a pedir limosna. Los niños asumen la responsabilidad de que tienen  que recaudar dinero para todo el año bailando y vendiendo pastillas.