Abril 18, 2019

Luto en las tablas de Bolivia, ha muerto Iván Nogales, padre de Teatro Trono

En 1989 fundó el Teatro Trono que se formó con un grupo de niños y jóvenes en situación de calle. Ellos vivieron e hicieron el teatro comunitario


Jueves 21 de Marzo de 2019, 8:15am


El teatro para la vida está de luto. La noche ha caído para aquellos niños de la calle que hoy tienen otro futuro gracias a las tablas, gracias a la enseñanza que recibieron de Iván Nogales. El Director de Teatro Trono, nacido en el movimiento Compa, ha fallecido esta mañana.

“Está madrugada partió hacia un viaje interminable, el gran Iván Nogales, quedamos huérfanos(as), nos deja un soñador íntegro, un luchador incansable, un niño eterno, padre, maestro, hermano, guía y compañero”, dice el comunicado en Facebook de Teatro Trono, una de las mayores realizaciones de Nogales.

Impulsor del concepto “Cuerpos Libres” desde la ciudad de El Alto, Nogales es un reconocido actor de teatro y dramaturgo que convirtió a niños y jóvenes sin esperanzas en destacados actores de las tablas que pusieron muy en alto el nombre de Bolivia en el exterior.

“Sin lugar a dudas en el país nadie hizo tanto por las artes y especialmente el teatro en estos treinta últimos años como Iván. Misión más que cumplida hermano, mucha merde en el cielo”, escribió Iván Aldayuz.

Desde 1989, el Teatro Trono se forma con un grupo de niños y jóvenes en situación de calle, quienes empiezan a vivir una experiencia de teatro comunitario, que reivindica una tradición de teatro político, independiente y de vanguardia, dice el sitio web de Trono

Teatro Trono ha creado una docena de obras de teatros propios y unas 20 adaptaciones de autores conocidos. Ha tenido giras por Bolivia, Argentina, Estados Unidos, Alemania, Francia, España y otros países. Trabaja con la técnica de la descolonización del cuerpo que es la metodología propia artística pedagógica de Compa– Teatro Trono.

Nogales explicaba que los cuerpos de los hombres y mujeres que viven en Latinoamérica tienen una serie de nudos, que le niegan su dignidad humana, y que su forma de funcionamiento es triangular. “La cabeza se ha separado del resto, desde donde gobierna sobre los demás órganos, que han quedado subordinados o colonizados”, decía.