Enero 20, 2018

Halloween: La historia no contada

Así, Halloween está asociado a prácticas sagradas atávicas encubiertas -asociadas a la oscuridad y el miedo- cuyo verdadero objetivo espiritual es el actuar con los muertos.  Por esto, no es casualidad que la noche del 31 de octubre sectas paganas celebren ritos satánicos que afrentan a Dios…


Miércoles 1 de Noviembre de 2017, 10:15am


La celebración de Halloween (All Hallows' Even, Víspera de Todos los Santos, según Wikipedia.org) es conocida también como “Noche de brujas” o “Día de las brujas” y se trata -en su génesis- de una fiesta de origen celta celebrada la noche del 31 de octubre en países anglosajones como Canadá, EEUU, Irlanda o Reino Unido, aunque tal práctica se ha extendido a muchas naciones del mundo, y la transculturización -derivada de la globalización- ha tenido mucho que ver para que ello pase.

Su origen se asocia a la conmemoración celta del Samhain. “Cuando tuvo lugar la ocupación romana de los dominios celtas la festividad fue asimilada por estos. Aunque ya se celebraban los últimos días de octubre y primeros de noviembre una festividad conocida como la «fiesta de la cosecha», en honor a Pomona (diosa de los árboles frutales), se mezclaron ambas tradiciones” (ibíd.) y con el tiempo terminó siendo la antesala de la festividad del Día de Todos los Santos. Y aunque pareciera un festejo secular, lo que se ignora es su alto contenido religioso.

Durante la fiesta de Halloween es muy frecuente escuchar la expresión “truco o trato” cuando los niños -mientras más terroríficamente disfrazados, mejor- piden dulces. Pero ¿qué hay en verdad detrás de esto?

Una Hermana en la fe cristiana me contó el fuerte trasfondo espiritual que se da, siendo que tal celebración en tiempos de los celtas “abría el velo que separaba el mundo humano del sobrenatural, y los espíritus, buenos y malos, vagaban por la Tierra”: Pensando que las almas de los muertos volvían a sus casas, las familias servían comida y bebidas para sus visitantes fantasmales esperando apaciguarlos y protegerse del mal.

Me dijo también que cuando los niños disfrazados de fantasmas o brujas van de casa en casa amenazando con una travesura si no reciben pastillas, lo que hacen es repetir ritos celtas de la fiesta ya mencionada.

Al recibir el pago requerido en sus manos, bajo la amenaza de hacer travesuras de no recibirlo, los niños en realidad se exponen -en un plano simbólico totalmente incomprensible para ellos, así como para sus padres que alientan a tal juego, aparentemente inocente- a un intercambio entre el mundo visible y el invisible”.

Así, Halloween está asociado a prácticas sagradas atávicas encubiertas -asociadas a la oscuridad y el miedo- cuyo verdadero objetivo espiritual es el actuar con los muertos.  Por esto, no es casualidad que la noche del 31 de octubre sectas paganas celebren ritos satánicos que afrentan a Dios…

 (*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

Santa Cruz, 25 de octubre de 2017

  • Mil años de noticias falsas

    Ene 19 2018 |

    Asi que, cada vez que leo el término “posverdad” y que apuntan a las redes sociales como plataformas para noticias falsas, bulos, estafas nigerianas y que si no compartes este link, Hotmail se cerrará, me deja la sensación de que no nos hemos leído como humanidad a lo largo de la historia de la información


  • Salar “de Uyuni”

    Ene 18 2018 |

    Cuando el Salar Tunupa ya señoreaba el altiplano, no existían Bolivia, la Audiencia de Charcas, el Kollasuyo ni Tiwanaku. Lógicamente, tampoco existía Uyuni.


  • ¡Nos falta el amor de Dios!

    Ene 17 2018 |

    ¡Qué gran país sería Bolivia si todos -blancos o mestizos; citadinos e indígenas, originarios o no; campesinos, pequeños y grandes; ricos y pobres; gobernantes y gobernados- nos amáramos de veras,


  • Mujeres bolivianas: desde el Parlamento hacia la Asamblea Legislativa Plurinacional

    Ene 16 2018 |

    Ahí radica la importancia del aporte invaluable realizado por las autoras, a quienes felicitamos públicamente por haber llevado adelante esta brillante investigación, y que ahora se halla disponible en las oficinas de la Biblioteca del Bicentenario.