Julio 21, 2019

Extranjeros van hasta la feria 16 de julio por las antigüedades

Comerciantes de antigüedades afirman que sus principales clientes son coleccionistas de otros   países. Los precios de estas antigüedades rondan entre los Bs 40 hasta incluso los Bs 500. 


Sábado 22 de Diciembre de 2018, 4:00am




Un estadounidense que buscó por mucho tiempo un tocadiscos de los años 50 pudo encontrar la joya en la feria 16 de Julio de El Alto, en el puesto de Roberto Mamani. Como estas reliquias y otras se pueden hallar en la feria popular más grande del país, donde _según sus vendedores_ los coleccionistas de otros países son su principal clientela.

El punto de venta de estas antigüedades se ubica en la avenida Panorámica. Existen al menos siete puestos de venta repartidos en sectores inclusive ocultos a la vista. Los coleccionistas de otros países ven a esta feria como una mina de oro.

“La mayor parte de nuestros clientes son extranjeros. Hay también algunos coleccionistas bolivianos, pero una gran mayoría son puro ‘gringos’. Si no fuera por ellos creo que habría muy poca venta”, dice Mamani, de 50 años, que vende hace más de cinco años en esta arteria por donde hace 30 años transitaba el viejo tren que subía desde La Paz.

En este sector de venta se pueden hallar diferentes productos, entre otros, radios de más de 60 años, máquinas de coser a pedal de hace más de 50 años, billetes antiguos de Bolivia y de otros países de principios de siglo XX,  viejos teléfonos de mediados del siglo pasado y vitrolas (tocadiscos que reproduce sonidos registrados en discos fonográficos).

Ramiro Colque (nombre ficticio), otro vendedor de estas reliquias, indica que tiene muy poca venta sobre todo en estas fechas de Navidad. “En mi caso yo compró estas antigüedades, tengo un proveedor que me lo trae y yo lo pongo a la venta. En estas fechas no hay mucha clientela a veces tenemos que dar a precios bajos, pero espero recuperar a inicios del año donde hay más gente coleccionista que nos visitan”, dice Colque, quien el jueves se alistaba para una larga jornada en esta feria.

Juana Pinto tiene a la venta un reloj de más de un metro de largo. La mujer asegura que ese reloj tiene más 70 años. Y precisa que su principal clientela es gente que colecciona relojes de todo tipo y que incluso hay personas que vienen de otros países.

“Yo consigo estas reliquias cuando voy en busca de cosas usadas a las casas viejas en la ciudad de La Paz. Ahí me sorprendo porque encuentro radios viejas muy antiguas y hasta una vez encontré una máquina de escribir de más de 80 años, esa cosas valiosas se la compran en su mayoría extranjeros”, sostiene Pinto quien vende en su puesto por más de 10 años.

Al preguntar por el costo de un ‘viejo cucú’, la vendedora, responde que “este no es cualquier reloj, este reloj cucú fue traído desde España en entre 1939 y 1945. Tiene un valor incomparable ¿Cuánto pagaría usted?”, dice la vendedora que esquiva la pregunta de cuánto vale esta reliquia, como parte de su ritual tradicional de ofertas.

Los precios de estas antigüedades rondan entre los Bs 40 y incluso los Bs 500; radios antiguas de Bs 300 y Bs 400; máquina de hacer fideo Bs 100; máquina de coser a Bs 300; toca discos de Bs 100 a 500; y juegos de lanza monedas a Bs 600.