Febrero 23, 2018

El Alto ofrece la experiencia de sentir el turismo esotérico

Marina es una de las protagonistas de una propuesta nueva de la ciudad de El Alto, el turismo esotérico, una opción que turistas extranjeros y nacionales tienen para conocer más de las tradiciones, rituales y religiosidad del pueblo aymara.


Martes 10 de Mayo de 2016, 8:15pm


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Una ofrenda en una planicie de El Alto

El Alto, 10 de mayo (Rosio Flores, Urgentebo).- Marina es una mujer que lleva el talento para la lectura de las hojas de coca. Con ellas, ayuda a identificar los problemas o conflictos de quienes acuden a ella. Y con la ofrenda, pide a la Pachamama que ayude a neutralizar las maldiciones o pide bendiciones para quienes acuden por su ayuda.

Marina es una de las yatiris más conocidas. Cuando entra en confianza con algunos de sus clientes, cuenta que cuando tenía 8 años le cayó un rayo, cuando estaba en el sector del Sagrado Corazón de Jesús. “Desde mis 12 años he comenzado ya a tener algunos presentimientos y eso me permitió descubrir que tengo la sabiduría de mi padre. Descubrí más cosas y ahora tengo muchos clientes porque los trabajos que hice dieron muy buen resultado, tengo una buena conexión con la pachamama”, explicó.

Marina es una de las protagonistas de una propuesta nueva de la ciudad de El Alto, el turismo esotérico, una opción que turistas extranjeros y nacionales tienen para conocer más de las tradiciones, rituales y religiosidad del pueblo aymara.

Pues la migración del campo a la ciudad hizo que las prácticas ancestrales sean parte del cotidiano vivir en esta ciudad, la capital andina de Bolivia. Con una población mayoritaria aymara, El Alto es un referente para los rituales de agradecimiento a la Pachamama y los achachilas. A ello se suma que los sacerdotes aymaras más importantes viven y trabajan en la urbe alteña. Por ello, la Unidad de Promoción Turística de la Alcaldía implementa el concepto del turismo esotérico, para que los visitantes lleguen a los sitios donde fluyen ener-gías metafísicas.

El jefe de la Unidad de Promoción Turística, Diego Del Carpio, explicó que al notar el interés de los turistas extranjeros, sobre algunos ritos que practican los amautas y yatiris, decidieron crear una ruta que les per-mita conocer y revalorizar la cultura boliviana.

“Lo que decidimos, como municipio, es aprovechar este tipo de turismo que es muy interesante, pues El Alto tiene sus connotaciones indígenas y hemos articulado una ruta en la cual se explica una serie de variables que tienen que ver con los usos y costumbres”.

El paquete del turismo esotérico ofrece la visita a las apachetas y las denominadas wak’as, que son montículos donde los pueblos indígenas realizaban, desde antes de la colonia española, ofrendas a la madre tierra o Pachamama. Los amautas y yatiris explican sobre la lectura de la coca y naipes.

Este circuito turístico se inicia en la apacheta Jilarata, ubicada en Alto Milluni, lugar cargado de energías positivas, posteriormente se dirigen a la wak’a Jamp’atu, ubicada en Chacaltaya, donde los visitantes son recibidos por los amautas. La ruta incluye la visita en el sector del Sagrado Corazón de Jesús, otro en la zona Atipiris, Chuchulaya y Huaraco.

Los turistas extranjeros se dejan llevar en las ceremonias que se organicen. Ellos acullican, escuchan la lectura en coca y participan de la ofrenda a la Pachamama. Las limpias les permiten cargar energías que emergen de los lugares que son considerados como apachetas y wak’as.

Al concluir el circuito, las personas sienten la renovación espiritual, pues tienen alivio de ciertos males que se originan en la ruptura de la paz entre cuerpo y alma, según explican los yatiris.