Junio 18, 2019

Diputada San Martín: “Las sanciones contra el acoso político son una burla”

La parlamentaria dice que el acoso y violencia política que sufren las mujeres es igual en el oficialismo y en la oposición. Plantea endurecer las sanciones para frenar esta problemática.


Miércoles 3 de Abril de 2019, 10:15am




3 de abril (Urgentebo, Albaro Huanca).- Fernanda San Martín es diputada por Unidad Demócrata (UD). Ella, parlamentaria opositora, denunció que dentro de la bancada hay extorsión y acoso político contra las mujeres por parte de senadores varones. En una entrevista con El Compadre, afirmó que la Ley contra el Acoso y Violencia Política no se cumple y muchas veces las víctimas tienen miedo a denunciar.

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Fernanda San Martín, diputada por Unidad Democrata, que exige sanciones más severas contra el acoso político

En ese marco, ella propone dos modificaciones a la Ley 243 para frenar el acoso y violencia política en la Asamblea Legislativa, un problema que ocurre en el oficialismo y en la oposición. “Más del 75 por ciento de las mujeres ya sean del oficialismo o de la oposición, son o han sido víctimas de acoso o la violencia política; tenemos una Ley 243  que no se cumple, señaló

¿Qué es acoso político?

El acoso y violencia política consiste en, por ejemplo, no llamar a reuniones, el impedir que una mujer ejerza su cargo de manera absoluta y sin presiones ni coerción. La mujer que es autoridad es obligada a que renuncie a mitad de mandato, como vemos en las conocidas “gestiones compartidas” en las cuales se obliga a que la mujer tenga que renunciar a favor del representante varón.

Ese tipo de conductas están tipificadas dentro de la ley 243 como acoso político. El hecho de querer perjudicar la credibilidad de la propia mujer para el ejercicio de sus derechos políticos, es también parte de ese acoso político.

¿Cómo diputada ha sufrido acoso y violencia política?

Yo misma he sufrido acoso y violencia política por parte de senadores y diputados de mi propio partido. El año pasado, la jefatura de bancada estaba a cargo del diputado Gonzalo Barrientos y nunca me han mandado una sola convocatoria a las reuniones de bancada y eso constituye acoso político. En su momento el senador Óscar Ortiz dijo a los medios que sería expulsada de UD, bajo el argumento que yo habría firmado el recurso para la reelección del presidente Morales. Es absolutamente falso y fácil de comprobar, porque mi firma no figura en el documento. Este tipo de acciones constituyen una amenaza, una coerción para que uno deje de realizar su trabajo como política.

¿Cuáles son las modificaciones que plantea a la ley 243?

Mi propuesta es modificar las sanciones para que sean más severas, pues las actuales no tienen el efecto esperado. Por ejemplo, los hechos de acoso y violencia política cometidos por una autoridad electa deben merecer la suspensión de 210 días sin goce de haberes. En el caso de faltas leves se aplicaría un descuento del salario de hasta el veinte por ciento más una suspensión en el ejercicio del mandato y así de acuerdo al tipo de falta ir subiendo las sanciones.

En el ámbito administrativo , la Ley 243 tiene sanciones prácticamente de burla. porque la sanción para una falta leve de acoso o violencia política es una amonestación escrita. Las sanciones que existen en el Reglamento de Ética de la cámara de Diputados son mucho más duras y severas que las definidas en la propia ley 243.

¿A qué se debe que muchas mujeres no denuncien el acoso político?

Tenemos es una sociedad donde las mujeres no participamos de la política de manera efectiva porque hay miedo, no solamente a que no exista sanción por parte de las instituciones y partidos políticos, sino mucho más. Las mujeres somos sancionadas de cierta manera por aventurarnos a decir la verdad, por hacer la política con ética. Por denunciar, terminamos en el congelador, apartadas de la vida política o expulsada del partido.

¿Por qué cree que sufrió acoso político?

“Mi pecado” fue el no estar de acuerdo con la corrupción dentro de mi partido o fuera de él. En mi partido la corrupción se ha ejercido por el caso de la alcaldía de Cochabamba, por ejemplo, ha sido uno de los puntos de inflexión en los cuales yo no estaba de acuerdo y no ayudé a socapar.

No estoy de acuerdo que bajo intereses regionales se permita la exploración de hidrocarburos, por ejemplo, en áreas protegidas o que se viole la ley simplemente por los intereses regionales y partidarios. A raíz de todo esto el acoso ha sido sistemático en ese sentido.

¿Es posible erradicar el acoso y violencia política hacia las mujeres?

Lo principal es trabajar en la educación y empoderar a las mujeres, dándole las herramientas suficientes para que, en el caso de verse frente a un caso de acoso político, denuncien en los medios de comunicación. Hay otras herramientas además de la justicia, porque sabemos que la justicia en estos momentos no funciona.

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