Agosto 24, 2019

Carpinteros usan la madera del pino y el toco contra los muebles chinos, brasileros y peruanos

El pino y el toco, son dos tipos de madera que tienen  ventajas y desventajas para los carpinteros. La desventaja del pino es que es una madera que tarda en secar y tienen nudos que obstruye el cepillado que llega a romper las  hojas de la maquina cepilladora.


Jueves 25 de Julio de 2019, 6:00pm




25 julio (Urgentebo.com).- "La ventaja del  pino es el precio, cuesta cuatro bolivianos el pie”, dijo Esteban Marca, carpintero que lleva 47 años dedicándose a hacer muebles. Tuvo que remplazar la madera del cedro, el roble y la tarara por la madera de pino y el toco, por ser las más baratas, pero la desventaja es que son difíciles de transformar en muebles por ser duras.

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Carpinteros

“Antes, yo trabajaba con la madera de cedro, era madera garantizada, pero la mejor madera es la mara, que ya no hay, este fue remplazada por el cedro y luego por el roble y la tarara, ahora son sustituidos por el pino y el toco”, subrayó Marca, un artesano que tuvo que capacitarse para maniobrar las maderas.  
La invasión de muebles chinos, brasileños y, ahora, peruanos  obliga a los carpinteros a aminorar costos para hacerle frente. El pino y el toco se han convertido en la materia prima de los carpinteros  alteños por su costo económico (cuatro y cinco bolivianos el pie).  
 “No son tan fáciles de usar, son maderas duras,  necesitan un tratamiento especial. Deben estar secas las maderas. Los compañeros han adecuado algunas herramientas artesanales para cepillarlos. Son técnicas que van usando de acuerdo a sus necesidades y la variedad de muebles”, dijo  José Solís, director de Desarrollo Productivo del Gobierno Municipal de El Alto.
El pino y el toco, son dos tipos de madera que tienen  ventajas y desventajas para los carpinteros.
La desventaja del pino es que es una madera que tarda en secar y tienen nudos que obstruye el cepillado que llega a romper las  hojas de la maquina cepilladora. Y, la ventaja es que se puede pintar, se puede tener un estilo de mueble  antiguo, y se puede combinar con otros elementos, como el metal.
La madera del pino llega a las barracas desde el municipio de Sorata (La Paz) y de Cochabamba y Sucre.
Damián Vargas,   ejecutivo  de la Federación de Carpinteros de El Alto  (FATMA), considera que se puede abaratar más el costo del pino (a dos bolivianos) incentivando a la producción este árbol en el departamento de La Paz.
“Teniendo más pino en el altiplano llegaría a costar más barato. Es una salida que tenemos. Volverían los muebles bolivianos”, dijo Vargas, que lleva 45 años transformando la madera.  
En el caso de la madera toco, también, es una igual de dura y difícil de cepillar, pero la viveza criolla logró camuflar la madera y hacerla pasar como una madera de calidad, como el cedro.   
“El toco existe en la parte de la Amazonia. El corte es un poco difícil. Hoy en día,  los mismos comunarios mejoran la producción. En la ciudad, ya se va tratando con elementos químicos para darle brillo, color. Son maderas duras, sirve incluso para construir viviendas”, dijo Solís.
La gente se está dando de cuenta que los muebles chinos y brasileños  son frágiles y se quiebran rápido, pues son elaborados con material reciclado de madera, (aserrín) o cartón prensado.  
Ahora, los carpinteros no solo tienen que competir con los muebles chinos y brasileños, sino también con los muebles peruanos, aunque estos muebles no son de madera, son de vidrio templado y fierro, hacen competencia.
“Es una alternativa para la gente,  si la de madera cuenta caro ya usan mesas y sillas  metálicas. Llegan desde el Desaguadero hasta Chacaltaya, recién está en su auge. Hacen camas y colchones  están baratos hay una diferencia del casi 50 por ciento”, cuestionó Marca.   
Sin embargo, hay gente que todavía exige calidad, un juego de dormitorio (catre, cómoda, veladores y peinadora) de buena madera (cedro) cuesta 20 mil bolivianos. En la ciudad de El Alto aún hay microempresas, como muebles San Javier, que todavía mantienen su originalidad y calidad gracias a sus clientes.
Pero, un juego de dormitorio hecho de madera de pino tiene un costo de seis mil bolivianos, y un juego de dormitorio de origen chino es más barato, tiene un costo de hasta dos mil bolivianos.
“Prácticamente estamos siendo atacados de todos lados”, dijo el dirigente de los carpinteros.
La Federación de Carpinteros de El Alto cuenta con 15 asociaciones afiliadas, las cuales  abarcan cerca de siete mil afiliados; tres mil dejaron el rubro por la crisis, se dedican al servicio de transporte y albañilería. Quieren reactivar el rubro.

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