Julio 19, 2019

Carlos Osterman: Wasapear hace que los jóvenes lean y escriban más

El presidente de la Cámara Departamental del Libro de La Paz, Carlos Ostermann, explica que por las tecnologías los jóvenes se hicieron más selectivos 


Sábado 11 de Agosto de 2018, 3:00pm




La Paz, 11 de agosto (Angela Carrasco, Urgentebo).- “Todo aquel que piensa que las nuevas generaciones no leen por andar con el aparatito (celular), en la mano, no saben que en realidad estas personas están cambiando  la relación que tenían con la lectura. Al 'wasapear' uno escribe  y para escribir tiene que leer entonces hay  una relación interesante  en la que se está dando valor a la lectura y la escritura. Y todo esto está generando un grupo bastante racional al momento de elegir sus libros”, valora el presidente de la Cámara Departamental del Libro de La Paz, Carlos Ostermann.

Este domingo, tras 12 días de intensa actividad, cierra sus puertas hasta la próxima versión la Feria Internacional del Libro (FIL) de La Paz, que un año más se lució con la agenda cultural además del encuentro de las letras con la población. Ostermann habla sobre la cultura literaria de La Paz, y lo que deja la fiesta cultural que se volvió un patrimonio de los paceños.

“Tenemos lectores racionales”

En más de 20 años—explica Ostermann— uno puede evaluar la FIL por el impacto que ha generado en la población. “La gente lee más, cada año tenemos mayor número de visitantes, entonces la gente espera la fiesta literaria que se ha convertido en patrimonio. Entonces estamos viendo el involucramiento de otras instancias, me refiero al Gobierno central, Departamental y Municipal”.

Si se habla de los lectores, la autoridad explica que la FIL es un momento de encuentro en familia, y si bien, hay estudiosos de las letras adultos, también existen jóvenes y niños.

Cada año crece la variedad en la Feria cultural y “lo que queremos es que sea un espacio para todos, que el público encuentre libros de futbol, cocina, historia, novelas, poesías, en fin para todos y si bien cada días nos visitan alrededor de 3.000 niños de diferentes colegios, ese es el público al que queremos incentivar para que crezca rodeado de libros”

“Es curioso en estos dos últimos grupos ya que en el caso de los niños, no tiene dinero, pero al llegar acá lo que hacemos es invitarlos a los stands, y compartir su amor e interés por la cultura. En tanto con los jóvenes vimos que son lectores racionales, y los celulares y tecnologías les están  provocando un “hastío”, entonces están buscando algo más, y no llegan a la FIL, preguntando ¿Qué tiene?, sino vienen con una imagen o títulos de libros ya definidos, eso es un gran avance.

Explica que todos estos cambios le llevan a replantear la idea en la que se incluya al libro en la canasta familiar, para que al igual que uno necesita alimentos o vestimenta también incluya un libro en su vida.

“No debemos pensar en que es caro, porque no lo hacemos al momento de comprar, un zapato, un whisky. Por otro lado, llegan turistas llegan y compran los libros aludiendo que en otro país el precio llega al doble, sin embargo  considero que cada quien hace necesario un libro en su vida”

Para terminar,  Ostermann  considera que tras XXIII versiones la FIL está “madura” y autosustentable, y que por los invitados, la agenda cultural está dando frutos que se notan y repercuten entre comentarios e invitaciones internacionales.